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1.- Rolf Behncke
Concha desde joven inici— una seria bœsqueda en el entendimiento de la
naturaleza humana: su origen estructural y social, el funcionamiento de sus
emociones y el modo en que se nos presenta la realidad y sus significados.
Todo
esto no por una ambici—n de erudici—n, sino encontrar y fundamentar un vivir y
compartir una vida con otros en toda la expresi—n naturaleza humana, en donde
todos muestren continuamente lo que les pasa por el placer y el sentido de
responsabilidad de hacerlo y sentirse ah’ acogidos y queridos enteramente,
generando de esta manera una Òcerebro grupalÓ que opera con la potencia de una
unidad social coordinada sobreviviendo de una mejor manera en el ambiente
(tanto social como natural), tal cual lo hicimos como primates durante m‡s 50
millones de a–os antes de la agricultura.
Los aportes
culturales y cient’ficos para consolidar las bases fundamentales de esta
orientaci—n son varios y en distintos contextos: |
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ˆ Antoine de Saint-Exœpery Quien orienta constantemente hacia la realizaci—n social del ser humano, despertando una y otra vez las emociones de
compa–erismo, grandeza interna y lo poŽtico de la estabilidad familiar. Rolf lo
estudia p‡rrafo por p‡rrafo religiosamente durante m‡s 30 a–os, principalmente
en su texto p—stumo Cuidadela, el cual ÒtraduceÓ de su lenguaje poŽtico en un
escrito llamado ÒLos Fuegos del ClannÓ. |
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ˆ Humberto Maturana Quien lo forma rigurosamente en el pensamiento estructural cient’fico,
aportando grandes marcos aclaradores sobre la biolog’a del conocimiento.
Fascinado por su perspectiva ingenieril del sistema nervioso y las
impresionantes consecuencias que supenen en nuestro convivir social, Behncke se
consigue fondos con la O.E.A. y con el mism’simo Humberto Maturana y Francisco
Varela hacen durante 5 a–os ÒEl çrbol del Conocimiento – Las bases
biol—gicas del entendimiento humanoÓ, donde Rolf trabaja intensamente como
editor y gestionador del proyecto. |
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ˆBruce Ames y Ridchard Weindruch aportando un conoimiento ins—lito sobre la capacidad de auto
reparacion de los genes, es decir, que si se come alimentos bajos en calor’as y
con muchos antioxidantes (como las frutas y verduras), la capacidad de
reparaci—n del cuerpo es —ptima, pudiendo hasta reparar c‡ncer y diabetes y
otras enfermedades cr—nicas, como tambiŽn prolongar una vida sana hasta los 120
a–os, edad natural que el cuerpo humano est‡ preparado para vivir si se
alimenta debidamente. Esto m‡s los estudios sobre el ejercicio y las
implicancias en la producci—n de nuevas neuronas y la conservaci—n de las
estructuras cerebrales le muestran a Behncke las condiciones —ptimas para que
el instrumento de la mœsica humana, el cuerpo, suene afinado y preciso, d‡ndole
un sustento de potencia, vitalidad y salud a nuestras relaciones humanas, la
gran orquesta. Rolf escribe la Dieta Prehist—rica y Heroes y Hero’nas,
invit‡ndolo insistentemente importante mŽdicos a hacer una cl’nica de salud con
estos nuevos conocimientos, pero Behncke comprende que son las emociones las
que gu’an el cuerpo y que de nada serv’a este conocimiento si uno no puede
manejar las emociones involucradas en su realizaci—n. |
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ˆSapolsky, Damasio, LeDoux, y Gazzaniga, Muestran las estructuras cerebrales
espec’ficas involucradas en las emociones, revel‡ndonos Òla estructura de la
magia de sentirÓ. La Am’gdala cerebral, el hipocampo y el Cortisol son
estructuras y hormonas asociadas directamente con las emociones fuertes, el
estrŽs y su da–o neuronal, y el bloqueo reflexivo que estas generan. Sin
embargo tambiŽn estos hŽroes descubren importantes conexiones entre los l—bulos
frontales (la estructura de nuestro pensamiento y emociones sociales) y la
am’gdala (la estructura del miedo, la rabia y en le fondo todas las emociones
fuertes), observando c—mo podemos inhibir nosotros mismos in situ, poco a poco,
a estas estructuras, para vivir cada vez con menos estrŽs (miedo, ansiedad o
rabia). Estos conocimientos y su real poder de acci—n que nos otorgan, son otro
aporte m‡s, y fundamental, para crear una convivencia social m‡s rica y
estable. |
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ˆIsabel Behncke Izquierdo su propia hija y nuestra hermana Òla ChaveÓ, pasa a ser otra enorme
fuente de riqueza al ponerse al d’a en los conocimientos cient’ficos en
frontera, haciendo un aporte sustancial al conocer de muy cerca las
investigaciones sobre sincronismos emocionales en animales sociales;
desarrollando tambiŽn ella misma un renovador marco te—rico para entender el
juego y su fundamental actividad coordinadora y cohencionadora en todos los
animales sociales, potenciando as’, radicalmente la inteligencia social. |
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Actualmente est‡ abocado a la realizaci—n del proyecto
ÒPuerto BeagleÓ: un parque ecol—gico para caminar en familia en un espacio
insentivante de desarrollo cultural.
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